Quién tiene que pagar el Impuesto sobre Sociedades
¿Te has preguntado alguna vez cómo el Impuesto sobre Sociedades (IS) podría influir en tu empresa? Si eres dueño de un negocio, es crucial entender los aspectos clave de este impuesto tan conocido.
Desde una pequeña startup hasta una mediana empresa en expansión o incluso una gran corporación, este tributo tiene un impacto significativo en la estructura financiera de cualquier organización.
¿Qué es el Impuesto sobre Sociedades?
El Impuesto sobre Sociedades (IS) es un tributo que grava la renta generada por las personas jurídicas, como las empresas, durante un periodo determinado. Esta renta es una de las manifestaciones más significativas de la capacidad económica de una entidad.
Mientras que el Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas (IRPF) se aplica a los ingresos de los individuos, el Impuesto sobre Sociedades se aplica a las ganancias de las empresas. El sistema tributario español establece este impuesto para asegurar que las empresas contribuyan a las arcas públicas del Estado.
En términos generales, cualquier empresa que genere ingresos a través de la venta de productos o servicios, alquileres, inversiones u otras actividades económicas, debe presentar una declaración y pagar el Impuesto sobre Sociedades basado en sus ganancias durante un periodo fiscal específico.
¿Cómo se calcula el Impuesto sobre Sociedades?
Calcular el Impuesto sobre Sociedades implica varios pasos importantes. A continuación, te ofrecemos un resumen y las bases del cálculo de este impuesto:
- Determinación de la base imponible: El primer paso es calcular la base imponible a partir del resultado contable de la empresa, es decir, la diferencia entre los ingresos y los gastos. En esta etapa, se deben realizar una serie de ajustes fiscales según las circunstancias específicas de cada empresa.
- Aplicación del tipo impositivo: Una vez definida la base imponible, se aplica el tipo impositivo vigente. Por ejemplo, si el tipo aplicable es del 25%, este porcentaje se utiliza para calcular el impuesto sobre la base imponible.
- Consideración de deducciones y bonificaciones: En este paso, se evalúan las deducciones o bonificaciones que puedan aplicarse. Dependiendo del país y las particularidades de cada empresa, estas deducciones y bonificaciones fiscales pueden reducir la cantidad total del impuesto a pagar.
- Cálculo del impuesto a pagar: La cantidad final que la empresa debe abonar se obtiene después de aplicar las deducciones y bonificaciones pertinentes al cálculo inicial del IS.
¿Cuál es la diferencia entre el Impuesto sobre Sociedades y el IRPF?
El Impuesto sobre Sociedades (IS) y el Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas (IRPF) son dos tipos de impuestos que se aplican a diferentes sujetos y tienen diferentes bases imponibles.
Impuesto sobre Sociedades (IS):
- Sujetos pasivos: Este impuesto se aplica a las personas jurídicas, es decir, a las empresas y entidades con personalidad jurídica propia.
- Base imponible: Se calcula a partir de los beneficios obtenidos por la empresa durante un ejercicio fiscal, considerando ingresos menos gastos, y realizando los ajustes fiscales necesarios.
- Tipo impositivo: El tipo impositivo varía según el país y el tamaño de la empresa, aunque en muchos casos, como en España, el tipo general es del 25%.
- Objetivo: Busca gravar la renta generada por las actividades económicas de las empresas.
Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas (IRPF):
- Sujetos pasivos: Este impuesto se aplica a las personas físicas, es decir, a los individuos.
- Base imponible: Se calcula a partir de los ingresos personales, que pueden provenir de diferentes fuentes como salarios, intereses, dividendos, alquileres, y otros rendimientos.
- Tipo impositivo: Es progresivo, lo que significa que a mayor renta, mayor porcentaje de impuestos se paga. El tipo impositivo puede variar significativamente en función del nivel de ingresos del contribuyente.
- Objetivo: Busca gravar la capacidad económica de los individuos, reflejada en sus ingresos personales.
Mientras que el IS se centra en gravar los beneficios empresariales, el IRPF se centra en los ingresos personales. Ambos impuestos son esenciales para la recaudación fiscal del Estado, pero se aplican a diferentes tipos de contribuyentes y tienen estructuras y objetivos distintos.
¿Quién tiene que pagar el Impuesto sobre Sociedades?
El Impuesto sobre Sociedades (IS) debe ser pagado por todas las empresas y personas jurídicas que operan en España, independientemente de su forma o denominación. Esto incluye todo tipo de entidades, excepto las sociedades civiles que no tengan un objeto mercantil. Además, ciertas entidades sin personalidad jurídica, como los fondos de inversión, también están sujetas a este impuesto.
-Requisitos de residencia para el IS
Una empresa se considera residente en España y, por tanto, sujeta al IS, si cumple con alguno de los siguientes criterios:
- Ha sido constituida conforme a las leyes españolas.
- Tiene su domicilio social en España.
- Tiene su sede de dirección efectiva en España.
-Domicilio fiscal
Las empresas que deben pagar el IS en España también deben tener un domicilio fiscal. Este domicilio sirve como punto de referencia geográfica para la relación y el intercambio de información con la Administración tributaria.
-Entidades exentas y parcialmente exentas
Hay entidades que están exentas o parcialmente exentas del IS. Por ejemplo, las entidades sin fines lucrativos que opten por aplicar el régimen fiscal específico para ellas tienen la obligación de declarar la totalidad de sus rentas, tanto exentas como no exentas. Esto incluye fundaciones, asociaciones de utilidad pública, y similares.
Por otro lado, ciertos organismos están totalmente exentos de declarar y pagar el IS. Estos incluyen:
- El Estado
- Las comunidades autónomas
- Las entidades locales
- El Banco de España
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